Biografía
Rafael Herrero nace en Villena (Alicante) en 1963.
 
  Sobre Rafael Herrero...

Entre todas las cuestiones que debe plantearse un pintor que siente en su interior el ardor creativo y quiere dar salida a este potencial, resulta fundamental el poder dominar los procedimientos, las herramientas y los materiales para adquirir la suficiente técnica que no menoscabe el afloramiento de las ideas y los sentimientos.

Rafael Herrero que ha sido consciente de esta necesidad nos muestra el resultado de este empeño con la plasmación del mundo objetivo con tal verosimilitud que no duda al ver fotografías de sus pinturas si estas muestran la impresión mecánica de modelos físicos que le han servido de muestras o si en realidad son el resultado de su maestría, reproduciéndolos a través de sus pinceles.

Su juventud y el logro obtenido me hace suponer que su producción no significa el culmen de una carrera profesional en el mundo de la creación pictórica porque, habiendo logrado lo que para otros es tarea de toda su vida, no creo que se deje tentar por un clientelismo mostrenco que considera sublime la reproducción fiel de los modelos sin trascender más allá de estos logros.

Como conozco a Herrero y valoró su inteligencia y tesón auguro un futuro artístico para él cargado de más plenitudes que la presente, sin que por ello hoy mismo desmerezca el respeto y la admiración que siento hacia él.

Animo por ello a cuantos tengan ahora la fortuna de conocer los trabajos de Rafael Herrero a que no pierdan su rastro porque es un vigoroso brote artístico que, sin duda, será un frondoso árbol que florecerá en cada estadio de su evolución y nos brindará frutos preñados de esencias de sus experiencias y sentimientos.

Ahora disfrutemos de la obra de un pintor que siendo joven ha logrado la maestría técnica que para sí quisieran algunos que disfrutando de reconocimiento aún no lo han conseguido.

Tomás Llorente Rebollo
Dr. en Bellas Artes

   

La diferencia que existe entre los estilos o escuelas artísticas del Realismo Naturalista y el Hiperrealismo Moderno marca la desviación hacia el expresionismo y la abstracción intelectual de esta reciente escuela contemporánea frente al realismo tradicional como tal, sin ninguna interpretación interpuesta por el arte. El Hiperrealismo es la puerta de entrada de lo que aquí queremos clasificar como "superrealismo" integral del Arte.

Cuando el análisis racional hiper realista separa -por la interpretación simbólica- en la obra artística- la abstracción de lo que es real y figurativo, se crea el falso realismo, de las escuelas contemporáneas, que no están ni dentro ni fuera de la realidad. El Hiperrealismo, aclaramos, no es "real" sino ficción.

Pero si se efectúa una posible integración de estas dos posiciones estéticas (realismo y abstracción) en el arte de nuestros días, puede alcanzarse cierta plenitud conceptual de la evolución general de las artes, que es precisamente lo que encontramos en la pintura de Rafael Herrero Más, como superrealismo que aquí proclamamos.

A la "reproducción fotográfica" de las cosas, que está también en Rafael, se "añade" la novedad de la abstracción intelectual, elevada a la enésima potencia para definir una concepción "integral" de los seres como identidad filosófica más allá del arte mismo. No siendo este hallazgo un "ismo" más de la evolución artística, pues es una "nueva realidad" plasmada sobre el lienzo que fusiona idea, ficción, razón y creación. Esta "nueva realidad" no es ya hiper realismo -como tampoco realismo tradicional- ya que es la creación "ad divini" del hombre total, que adviene ahora a la Historia.

El Superrealismo es ciencia a la vez que arte. Es la propia realidad universal tejida de la materia de que están fabricados los ángeles, como superación del dualismo cartesiano "materia y espíritu" o física-pensamiento. Es unidad en donde todo está en todo genéricamente.
Sergio García Bermejo Pizarro
Catedrático de Arte
   
   

Si Leonardo en el Renacimiento reivindicó e hizo gala de buen artesano, retomando el primitivo sentido de la palabra "arte", como trabajo hecho con las manos, Rafael Herrero tampoco siente reparos en sentirse tan orgulloso y tan digno como el maestro Leonardo al dar, como él, la real importancia que tiene el oficio de pintor anteponiendo, por ahora, a la aventura de trascender a través de sus proyecciones pictóricas.

Por ello ha llegado en su dominio a podernos ofrecer trabajos admirables, valiosos en sí mismos, por el pintor de su realización, sin que importe la banalidad de lo representado, tomando los referentes naturales que le sirven de modelo como meros pretextos para proyectar, no mensajes de sus filosofías propias, sino de la manifestación de sí mismo como dominador de su voluntad a través de su logrado oficio.

Viendo su obra podemos sentir cómo la insulsa cotidianidad de los objetos cobra, una vez pintados por Rafael, un nuevo valor, una singularidad y ennoblecimiento que sólo es real en sus recreaciones de la realidad tangible.

Tomás Llorente Rebollo
Dr. en Bellas Artes

   

Lo real deja de serlo cuando se interpreta y, la visión reflejada, única del artista, hace de esa realidad la suya propia, especial y absoluta.

Rafael Herrero Más muestra, en ésta magnífica obra, objetos conocidos que, al plasmarse en el soporte, se vuelven obra de arte y nos dejan traslucir el "alma" que en ellos se encierra, ya sea por su estilo o por su finalidad.

Es reconfortable tener el placer de observar, de cuando en cuando, a verdaderos trabajadores del ARTE con mayúsculas.
Concha Márquez
Presidenta F.C.M.
   
   

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